Únete a la campaña para un lenguaje no sexista
Si tienes un blog o un sitio web, únete a la campaña para un lenguaje no sexista asumiendo los principios y recomendaciones de la guía al redactar los textos y contenidos, y añade el logo de la campaña con el enlace a esta página: http://sin-sexismos.blogresponsable.com/.Si nos lo comunicas en coordinacion@blogresponsable.com y/o en el campo 'comentarios' de este posteo añadiremos tu sitio web al listado de sitios libres de lenguaje sexista.
Unirse a la campaña significa que:
Se intentarán seguir todos los principios de la guía a partir del momento de la adhesión bajo el principio de buena voluntad, es decir, lo que cuenta es participar con buena intención, siempre pueden existir descuidos o no tener todas las soluciones lingüísticas, ello es humano, verdad?

¿Y tú qué opinas?



17 Comentarios:
Esta es nuestra dirección : http://gasteizko.elkarteak.net/amanda/
Nosot@s también nos sumamos a vuestra gran propuesta!
No sé como he llegado aquí, pero he llegado.
Hace tiempo tambien me leí un manual sobre el lenguaje no-sexista, creo recordar que se llamaba NORMA.
Me viene de maravilla pues un grupo de mujeres socialistas queremos crear un blog comun.
Ya os comentaré.
Para Amanda: recordad que es necesario enlazar la página interactiva de la guía (http://sin-sexismos.blogresponsable.com) para poder crear red al añadir el logotipo. Gracias por vuestra adhesión!! Ya consta en sitios libres de lenguaje no sexista.
Para Arbillas: no recuerdo ahora mismo dicha guía que comentas, pero investigaremos. En todo caso mucha suerte en vuestra iniciativa, y en cuanto tengáis el blog activo nos avisáis que os enlazamos.
Besos.
"2.2 �Qu� es el g�nero en las lenguas?
Eso a lo que llamamos g�nero gramatical no es, en las lenguas que lo tienen, sino una manera determinada de clasificaci�n del l�xico o vocabulario sem�ntico con que cuenta el idioma que se considera. En verdad, consiste en una restricci�n combinatoria por la cual se limita, imponiendo ciertas condiciones, la aparici�n sint�ctica de unidades regidas o dominadas por el elemento que presenta de modo primario la categor�a. Por ello se habla a veces del g�nero como una "categor�a selectiva": la parte de la oraci�n �en la gran mayor�a de las lenguas, y, desde luego, en las nuestras indoeuropeas, el nombre� afectada directamente por el g�nero se adscribe a una de las clases en que �ste se divida en el idioma considerado, y s�lo podemos averiguar de qu� clases se trata atendiendo al entorno ling�stico del elemento en cuesti�n, y, m�s en concreto, a los t�rminos inmediatamente subordinados a �l. Por lo general, dichos t�rminos presentan alg�n tipo de marca formal indicativa �de modo notorio, la de concordancia�, aunque �sta tambi�n puede faltar; en tales casos, nos hallamos ante lo que se denomina una "categor�a latente". En lenguas como el espa�ol, las claves para la detecci�n del g�nero nos las proporcionan los adjetivos de dos terminaciones, as� como los participios concordados y el art�culo. En resumen, podemos decir que el g�nero representa una partici�n exhaustiva y un�voca del l�xico de una lengua en clases de nombres. Dicho de otro modo: no cabe que un nombre no pertenezca a ninguna de las clases fijadas, y, salvo contad�simas excepciones (para las que suele haber una explicaci�n diacr�nica), tampoco puede ser miembro de m�s de una. Estos dos requisitos nos acompa�ar�n en el repaso de las confusiones m�s flagrantes referidas al g�nero, que iniciamos en el siguiente p�rrafo.
En lo primero en lo que hay que insistir es en que muchas lenguas carecen de la categor�a gramatical de g�nero. Sin ir m�s lejos, el ingl�s, donde apenas subsiste, como reliquia del sistema tripartito indoeuropeo, la diferencia de g�nero en los pronombres y adjetivos posesivos de tercera persona (as� por un lado, "his, hers", y, por otro, his, her, its) y en el pronombre personal de tercera (he, she, it), en ambos casos s�lo en el singular. En chino, por ejemplo, la clasificaci�n del l�xico en clases de nombres seg�n las posibilidades combinatorias de �stos con los diferentes cuantificadores contraviene el requerimiento contra la adscripci�n m�ltiple de una unidad. No cabe tampoco aqu� por tanto, hablar de g�nero. Contra un presunto isomorfismo o reflejo especular de la divisi�n de sexos en la gram�tica �prejuicio que, sin duda, domina a quienes se preocupan en estos tiempos de buscarle las vueltas al g�nero gramatical en su lengua (sin importarles mucho, como veremos, que lo haya siquiera), viniendo a clamar contra el supuesto machismo del idioma, y hasta del lenguaje� se alzan numerosas pruebas. La m�s trivial de todas, la que nos dicta que, de seguir las lenguas los designios de Natura, todos los idiomas del mundo habr�an de tener, en buena lid, la misma clasificaci�n gen�rica del vocabulario, deudora del plan general de la Vida: tendr�amos, seg�n esto, una divisi�n entre los dos sexos conocidos (acaso tambi�n una clase para andr�ginos y hermafroditas), en contraste con una clase que englobara a todo lo asexuado, qui�n sabe si distinguiendo en ello alg�n otro reino.
Claro que no ve uno entonces por qu� habr�a la gram�tica de prestar a los sexos una atenci�n que, sin duda, no presta a los herb�voros, a los marsupiales, a los estafilococos, o al proceso de partenog�nesis. Ya comprender� el lector que postular semejante clasificaci�n de los nombres, efectuada, al parecer, ad maiorem Linnei gloriam, y pretender, asimismo, su vigencia en todas las lenguas del globo, es delirar.
A tal rid�culo nos conduce la l�gica que sigue el prejuicio sexista sobre el lenguaje. Pero, un momento, �no ser� m�s bien el dominio social, y no el biol�gico, el que trae a mal traer a tanto diletante del an�lisis ling�stico?, �acaso es de una estructura social de lo que se pretende deducir, de manera tan mec�nica como inmediata, la configuraci�n ling�stica? Por m�s que se modifique el �mbito, natural o social (para quien no cuestione la pertinencia de esta distinci�n), del que quiera derivarse una categor�a ling�stica, el gui�n es el mismo. Se pretende dar con una correspondencia entre las categor�as gramaticales y aspectos como la dominaci�n de la mujer (ya que no parece que la preocupaci�n se haga extensiva al contraste entre "charco" y "charca", por ejemplo, o incluso al de animales, como en "gato"/"gata" o, con ra�ces enteramente distintas �los tradicionales heter�nimos�, "yegua"/"caballo"), en un ejercicio de infantilismo comparable a decir, refiri�ndonos ahora no a las categor�as, sino a las unidades y a su estructuraci�n, que a las sociedades capitalistas les corresponden sistemas voc�licos triangulares, que a las lenguas de sociedades monote�stas les debe faltar en la oposici�n de n�mero un "dual", o que el orden de palabras en una sociedad de filiaci�n matrilineal debe ser Sujeto-Verbo-Objeto.
La simpleza y el car�cter falaz del presunto argumento se ponen de relieve con s�lo mirar, a nuestro alrededor, el panorama del mundo: �Dir�an quienes se apegan al pensamiento m�gico que aqu� criticamos �apego que, no debe dejar de se�alarse, viene, en muchos casos, como cuando goza del soporte administrativo oficial, acompa�ado del manejo de fuertes sumas de dinero� que en la vieja costumbre china de impedir, mediante m�todos torturadores como la atadura permanente, el normal desarrollo de los pies en las mujeres no hay nada sexista ni humillante para �stas, puesto que los diversos dialectos chinos carecen de distinci�n de g�nero? �O pensar�n acaso que el propio ingl�s se habla en una sociedad no machista y harto diferente de la que hay entre quienes tenemos, al parecer, la desgracia de distinguir entre "cuchillos" y "cuchillas" o entre "corchetes" y "corchetas"?
No podemos, adem�s, olvidar los casos de lenguas en las que encontramos una divisi�n del l�xico en clases de nombres que, al tiempo que cumple con los requisitos fijados para hablar de g�nero, obedece a criterios enteramente alejados de cualquier cosa que recuerde al sexo. As� por ejemplo, en las lenguas de la gran familia bant� hallamos que los diversos g�neros remiten, entre otras cosas, a la forma que adoptan los objetos, cuando se trata de un t�rmino no abstracto (de este modo, los objetos planos se agrupan en una clase homog�nea desde el punto de vista de la combinatoria sint�ctica, e igual sucede con los alargados o los oblongos), o a una clasificaci�n en "cosas" �sirva de ilustraci�n el swahili "hiki kiti" ("esta silla"), donde el morfema discontinuo "...ki...ki..." es el indicador de la clase o g�nero correspondiente al sustantivo "ti", al que antecede el demostrativo "hi"; morfema que, por cierto, es recursivo dentro del grupo sintagm�tico y aun de la frase, como se ve en hiki kiti kizuri kimevun�ika ("la silla buena se rompi�")�, frente a otra que incluye el criterio de "persona" �caso representado por ke "mujer", que se combina con el indicador oportuno m para formar la palabra mke; no obstante, y por contradictorio que resulte, este g�nero se extiende a entidades no vivas: de esta manera, tenemos m-oto ("fuego") o m-kno ("mano")�, y as� hasta llegar a una veintena de divisiones diferentes, entre las que se encuentra, adem�s, una relativa a las cualidades (tenemos, en el mismo swahili, el morfema prefijado u, como en u-zuri ("belleza") o u-jinga, "locura").
Por su parte, las lenguas algonquinas �una de las grandes familias amerindias� presentan muchas veces situaciones an�logas, con un contraste gramatical, fundamentalmente morfol�gico, entre la clase de lo "animado" (donde, sin embargo, aparte de animales y personas, se incluyen palabras referidas a cosas como "olla", "rodilla" o "frambuesa") y la de los objetos inanimados (donde, contrariando cualquier suposici�n de que pudiera darse un tratamiento homog�neo a los recipientes, partes del cuerpo o frutas, se integran palabras como las usadas en dicha lengua para hacer menci�n a "cuenco", "codo" o "fresa").
Pero no hace falta irse tan lejos. Encontramos tambi�n entre nuestras lenguas indoeuropeas ejemplos de sobra que desaniman a seguir pensando acerca de cuestiones de lenguaje en los t�rminos en que lo hacen los diletantes a los que venimos aludiendo. No es ya que se d� una gran disparidad a la hora de adscribir una palabra con la "misma" significaci�n e id�ntico referente inanimado o, a lo menos, no personal, como cuando se comprueba que "mundo" es femenino en alem�n (die Welt) o que, en ese mismo idioma, la muerte presenta g�nero masculino (der Tod) �debe apuntarse, de paso, que la iconograf�a no se ve por ello necesariamente afectada, como tampoco el distinto g�nero de los astros solar y lunar en dicha lengua con respecto a la espa�ola (die Sonne y der Mond) modifica la representaci�n com�n que de los mismos podamos tener la gran tribu germana y la hisp�nica�, sino que vocablos cuyo significado se vincula directamente a las caracter�sticas sexuales pueden contradecir dichas notas o cualidades en su adscripci�n a un g�nero: as� sucede con el alem�n M�dchen "muchacha, ni�a", que es neutro, y requiere por ello el art�culo das, lo mismo que Weib "mujer". �O qu� decir de la palabra que se refiere a "sexo", que en espa�ol es masculina y en alem�n (Geschlecht) neutra?
2.3. El g�nero en espa�ol
Toca ahora recordar muy brevemente la estructura que presenta la categor�a del g�nero en espa�ol. Como es sabido, de los tres g�neros latinos, nuestra lengua conserva �nicamente la oposici�n entre el masculino y el femenino. Ahora bien, la situaci�n que centra las iras de los presuntos rebeldes que han servido de pretexto para este escrito es aquella en que ante una coordinaci�n de sustantivos de ambos g�neros el adjetivo que los determina sem�nticamente (y que est� regido desde el punto de vista sint�ctico por ellos) cobra la forma de sus usos con masculino, siempre y cuando tenga dos terminaciones. Se dice, por ejemplo, "el horror y la violencia humanos", o "la casa y el jard�n abandonados". Tambi�n sucede lo mismo con los participios concertados, sea con sustantivos comunes, con nombres propios, o con referencias de�cticas (esto es, mostrativas) al campo desde el que se est� hablando: de ese modo, tenemos "El rector y su esposa han sido secuestrados", "Pedro, Carlos, Julia y Bel�n acabaron muy cansados" o "Estamos (quienes hablamos en la asamblea, en la que hay mujeres y hombres) indignados".
Como es sabido, lo que se produce en contextos como los citados es la neutralizaci�n de la oposici�n de g�nero. En verdad, no cabe hablar ah� de masculino o femenino; s�lo permanece activa la base com�n a la distinci�n de g�nero �poco importa dilucidar aqu� si �sta coincide con el sexo en s� o con la humanidad bruta. Pero esto no es, como ya podr� advertir el agudo lector a estas alturas, sino una muestra m�s de oposici�n privativa dentro del sistema de la lengua. Puesto que la forma de los contextos neutralizados coincide con la empleada para el masculino, hemos de considerar a �ste el t�rmino no marcado dentro de la categor�a de g�nero de nuestra lengua. Por su parte, el femenino hace las veces de t�rmino marcado, tal y como atestigua su empleo restringido a entornos en que los �nicos sustantivos relevantes para la concordancia que se hallan presentes son de ese g�nero."
El resto:
http://biblioweb.sindominio.net/escepticos/generoyarrobas.html
Pero no me resisto al final:
"Tras haber expuesto prolijamente las razones que hacen de la moda actual referente al g�nero y al uso de la arroba un fen�meno psiqui�trico y sociol�gico antes que ling�stico, s�lo nos queda advertir a quienes nos hayan seguido a lo largo de este texto que a partir de ahora es una decisi�n enteramente suya la de engrosar las filas de la idiotez dominante (de la cual acaso saquen alg�n provecho curricular) o, por contra, combatirla y resistirse a ella, para lo cual hemos ofrecido aqu� algunos argumentos. Lo que en modo alguno podr�n hacer ya es aducir ignorancia sobre la cuesti�n."
Hola, te he enviado un correo, sin darme cuenta que me puedo unir a la campaña por medio de un comentario.... Saludos
Felicidades por la iniciativa.
Comentarte que en mi blog personal he creado un enlace y he subido el logo
http://montserratboix.nireblog.com
y que también desde Mujeres en Red (http://www.mujeresenred.net) suscribimos la campaña, hemos hecho una nota informando de la misma y en las próximas horas colocaremos el logo de la campaña en el lateral de nuestra portada.
Comparto y defiendo que el lenguaje no es sexista sino las personas que lo utilizamos con esa intención
Desde Andalucía, apoyo vuestra iniciativa, descargo el logo y os mando mi web personal:
http://enelojopatio.blogspot.com
me uno a la lucha por un mundo que reconozca la participación equitativa del hombre y la mujer. Un reconocimiento a la inteligencia y a la preparación intelectual y espiritual del ser humano sin distinción de sexo. uno mis blogs a esta frente:
el mundo de los cuentos. http:rynes-elmundodelossueos-rynes.blogspot.com
la maestra que cuenta cuentos.
http://rynes-lamaestraquecuentacuentos-rynes.blogspot.com
cuentos con cuentas
http:garlod.wordpress.com
llevo mucho tiempo trabajando sobre lenguaje y sexismo; compartiré vuestra iniciativa con más personas. A partir de ahora os citaré como referencia y haremos uso del logo (muy acertado).
Seguiremos en contacto
Gracias por tu adhesión Nita. Si nos pasas la URL de tu blog o web la añadiremos al listado de sitios libres de lenguaje sexista. Un abrazo.
Es un gusto encontrar iniciativas como esta; me uno con mi blog, descargaré el logo y haré el enlace correspondiente. Mi dirección de blog:
Mujeres en barricada:
http://www.mujeresenbarricada.blogspot.com/
Hola, conocí esta iniciativa gracias al blog de Marcela. Me uno a ella, pues en mi vida ya llevo comprometida como feminista lesbiana al lenguaje no sexista desde hace muchos años!!
Soy Lena y mi blog: http://tribas-sum.blogspot.com
He añadido vuestro logo y he puesto el enlace a vuestro blog.
Enhorabuena por esta iniciativa!!!
Petonets!!
Me he sumado a la campaña y he insertado en logo en mi blog.
Desde Ecuador, Guayaquil, nos sumamos a la campaña. En busca de un mundo libre de sexismos!
Sinceramente, me parece bien la iniciativa. Solemos ser bastante "sexistas" hablando.
Tendemos a utilizar el masculino para los puestos de más prestigio, y el femenino para los de menos: el doctor y la enfermera; el director y la secretaria; el piloto y la azafata;...
Para los que no creen en el poder de la palabra, les recomiendo el Nombre de la Rosa.
Pues yo también me uno a la campaña.
Mi blog, "Resumiendo", está en:
http://incombustible.blogspot.com
Besos desde México
Lupita munguía
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